Las preguntas que nadie quiere responder
Un desarrollador pide al agente corregir un error. Un issue público trae una orden escondida. El agente la obedece en el módulo de transferencias. Alguien aprueba el cambio un viernes en la tarde. Semanas después, está en producción.
Cuando el auditor o el regulador pregunte, la empresa tiene que poder responder:
- ¿Qué vio el agente y qué hizo?
- ¿Quién lo aprobó?
- ¿Cómo lo demostramos?
Con los agentes tal como vienen, la respuesta está repartida en las laptops de cada desarrollador, si es que existe.
Lo que gana con Harkaq
Trazabilidad de punta a punta. Cada sesión, cada salida, cada bloqueo y cada aprobación quedan registrados, con la persona, el agente y el proyecto.
Segregación de funciones real. Quien pide nunca aprueba. Los permisos son de un uso y vencen solos, así que no se acumulan accesos olvidados.
Mínimo privilegio para el agente. El agente no tiene credenciales permanentes y solo puede hacer lo que la regla del proyecto permite.
Control de cambios sobre lo que produce la IA. El código del agente llega identificado y con revisión de otra persona antes de producción.
Evidencia que se puede verificar. El informe no es un resumen escrito a mano: verifica la integridad de la bitácora y dice explícitamente lo que no pudo verificar.
Pensado para la regulación de cada país
Los reguladores de la región ya piden control de accesos privilegiados, registros de auditoría, gestión de proveedores y control de cambios sobre el software. Vea cómo aplica en su país en nuestras páginas por país.